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21.03.2018

“No quedó nadie”: reporte de la violencia contra los Rohingyas

En las primeras horas del 25 de agosto de 2017, el ejército de Myanmar comenzó una serie de “operaciones de limpieza” en el estado de Rhakine, aparentemente en respuesta a ataques coordinados por grupos armados rohingya en puestos de avanzada de la Policía Fronteriza.

Un refugiado rohingya en el campamento improvisado de Jamptoli.
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Esta situación causó que aproximadamente 688.000 personas –principalmente rohingyas del Estado de Rhakine– huyeran hacia Cox’s Bazar, en Bangladesh. La rapidez y la escala del desplazamiento han provocado una emergencia humanitaria crítica. Tomando en cuenta a las personas que se habían desplazado previamente, la población de rohingyas en Bangladesh ahora es de más de 900.000 personas.

Desde el 25 de agosto varios pacientes de diversas áreas del estado de Rhakine han compartido con Médicos Sin Fronteras (MSF) sus relatos que describen una violencia generalizada contra los rohingyas. En estos relatos hablan de redadas en las casas y en los pueblos, tiroteos azarosos e indiscriminados, haber presenciado la muerte de sus familiares o vecinos después de haber sido apuñalados o acribillados, relatos sobre cadáveres que bloqueaban sus rutas de escape; y sobre una destrucción y violencia sexual generalizada.

En noviembre de 2017 MSF realizó seis encuestas en el distrito de Cox’s Bazar con el objetivo de cuantificar la escala actual de la emergencia mediante la evaluación de factores como los niveles de mortalidad a lo largo del tiempo. El resultado de estas encuestas fue recopilado en un nuevo informe titulado “No one was left” (disponible en inglés).

Los resultados muestran que los Rohingyas han sido objetivo de ataques, y son el indicador más claro hasta el momento de la violencia generalizada que comenzó el 25 de agosto. MSF también ha recolectado rutinariamente relatos de los refugiados que han llegado a Bangladesh para comprender mejor las circunstancias de su huida y los patrones de violencia a los que han estado expuestos.

Leé más sobre los resultados del informe “No quedó nadie: Violencia contra los rohingyas en el estado de Rhakine, Myanmar” [No one was left: Violence Against the Rohingya in Rhakine State, Myanmar”].