Tras los terremotos en Venezuela ocurridos el pasado miércoles 24, nuestros equipos siguen preparando y distribuyendo kits médicos de emergencia. Hasta la fecha, proporcionamos suministros a ocho hospitales de Caracas y La Guaira que cubren las necesidades de tratamiento de aproximadamente 3.500 pacientes. Estas donaciones han resultado especialmente eficaces.
Al ser la única ONG internacional presente y operativa durante las primeras horas tras la catástrofe, pudimos cubrir las carencias críticas de suministros cuando los hospitales habían agotado sus reservas de emergencia.
Las autoridades venezolanas elevaron a 1.719 el número de muertos. Se informan también más de 5.000 heridos y 3.142 familias afectadas, en su mayoría residentes de La Guaira.
Cómo responde MSF ante los terremotos en Venezuela

A medida que la fase de trauma remite, las prioridades operativas están cambiando. Tenemos la intención de orientar nuestra respuesta a la asistencia médica humanitaria de asentamientos informales de desplazados en toda el área metropolitana de Caracas. Allí, miles de personas siguen sin refugio tras los extensos daños estructurales. Según los informes, más de 1.500 edificios —en su mayoría residenciales— han resultado dañados, lo que ha generado miles de desplazados.
Al respecto, Andreas Spaett, coordinador de nuestra organización en Venezuela, afirma:
“En los últimos cuatro días hemos apoyado a ocho hospitales, algunos de ellos varias veces, con todo lo que se necesitaba para tratar las primeras necesidades. Pudimos hacer un cálculo con todo lo que hemos entregado, se podría garantizar el tratamiento de como 3.500 pacientes en diferentes niveles.
Esto es la primera fase; las necesidades continúan y podemos seguir prestando servicio y apoyando a las diferentes estructuras sanitarias, pero ahora también tenemos que pensar en el futuro y vemos que aumenta la necesidad en distintos lugares donde hay personas sin refugio, como campos improvisados donde la gente se reúne, pero que carecen de una asistencia sanitaria realmente estructurada.
Vemos muchas personas sin abrigo en la calle, en diferentes asentamientos no organizados, en parques de Caracas, pero también en estadios donde vemos que se concentran miles de personas.
Vemos muchas necesidades básicas: agua, comida, abrigo. Gente que tiene necesidad de ropa porque tuvieron que salir de sus casas y no han podido regresar.
Un aspecto que no hay que olvidar tampoco es la salud mental. Estamos planificando clínicas móviles para responder a estas necesidades, brindar atención sanitaria básica en estos lugares e integrar también un apoyo psicológico para la gente traumatizada que se encuentra sin nada”.
